Paloma Ayala
Paloma Ayala (Matamoros, México, 1980) es una artista visual interesada en potenciar la relación entre las estrategias de vida doméstica y los contextos políticos. Es una madre diásporica y una hija mestiza cuyo trabajo ficcionaliza problemáticas históricas, ecológicas o sociales como medios de análisis y crítica. Los proyectos de Paloma nutren visiones de conexión entre esferas humanas y más que humanas, sueñan con la emancipación de las estructuras dominantes marginalizadoras y enfatizan prácticas de cuidado a través de diferentes topografías y fronteras.
palomaayala.com
Sobre cuidar al ente más pequeño possible
por Paloma AyalaPorque existimos en constante interacción con otres y con nuestro entorno, porque todos los seres humanos y no humanos somos relacionales, inevitablemente interconectados en nuestra existencia planetaria, por esto, cada movimiento que hacemos no es realizado por una, sino por muchas o todas. Imaginemos que cada vez que nos movemos, jalamos trenzas y cuerdas y telares enteros, en la dirección de nuestros movimientos. Movimientos que tuvieron un origen, fueron iniciados por otros movimientos, a su vez ejercen afectaciones en el futuro.
Todes nos acompañamos todo el tiempo y en todo lugar.
Podemos así imaginar uniones en espacios y tiempos, en relaciones medio ambientales, generacionales o incluso evolutivas. Podemos imaginar grandes conexiones en escalas humanas y escalas macro: con ancestres, con plantas y animales de compañía, con nietos aún no nacidos, con los cielos del futuro político, con las aguas de nuestros sueños eróticos… tantísimas cosas que nos unen con todo y todes.
¿Pero qué hay de las otras? ¿De esas conexiones posiblemente invisibilizadas por la experiencia de nuestro propio cuerpo, hábil a la hora de ver, tocar, oler, probar cosas en nuestros mismos planos espaciales o temporales, pero inútil a la hora de tratar de entender a los seres o saberes que existen fuera de nosotras mismas, en el presente?
¿Qué pasa si nuestro cuerpo no es hegemónico, sino que es no-blanco, rural, neuro-atípico, de habilidades motrices diferentes, mayor de edad…?
¿Y si intentamos cuidar al ser más pequeño posible?
No un ser literalmente minúsculo, lo de ser micro es una metáfora para reflexionar sobre lo que no podemos percibir y por consecuencia, no nos podemos conectar con, o acompañar.
Por ejemplo:
Hoy que escuchas el molesto bzzzzz del mosquito en tu habitación, ofrécele tu pierna y obsérvalo algunos días. ¿Qué hace el mosquito con tu sangre? ¿Ya googleaste y aprendiste sobre sus procesos de vida?
Hoy que tu planta en la ventana se ve un poco sedienta, en vez de echarle agua, escúpele. Así la introduces a la microbiota que tienes dentro. ¿Qué sucede con tu planta después de unos días de escupirle?
Hoy que se apareció el fantasma de tu perro fallecido en tus sueños, ponle un plato de comida. Asegúrate de colocar ese plato en un sitio donde otros perritos puedan acceder a ella. Échate las cartas o pregúntale a la bruja/visionaria más cercana, ¿sabes si le gustó la comida a mi perro?
Anteayer que sucedió uno de los más agresivos ataques israelíes a Palestina en Rafah, cierra los ojitos y pídele a les ancestres que acompañen a tanta gente asesinada. Pregúntales a les ancestres qué hicieron para acompañar. ¿Acompañaron con palabras, con su presencia, o cómo? Trata de hacer tú lo mismo con las personas que siguen en este plano y que perdieron a sus seres amados, a su comunidad y sus espacios habitables. Incluso a la distancia.
Etc.
Etc.
Etc.
¡Ustedes seguro tendrán mejores ideas!
Éste es un ejercicio especulativo. En base a nuestra imaginación, ¿cómo podemos ejercitar relaciones fuera de nuestros entendimientos propios, personales, entendimientos culturales o como parte de la especie humana?
En lo personal, yo pienso que ejercitar estas imaginaciones nos ayuda a ser menos antropocentradas y a que los cuidados comunitarios que ejercemos, se extiendan. ¿Ustedes qué piensan?