Arely Amaut Gómez Sánchez
(Cusco, Perú) Artista e investigadora. Máster en Arte y Espacio Público por la Academia Nacional de Artes de Oslo - KHiO. Doctoranda del Instituto de Justicia Social (GRSJ) de University of British Columbia. Graduada en Arquitectura por la PUCP.
Fue responsable de la memoria de “Pumpumyachkan” 2024 en Urubamba, Cusco. Colaboradora en "Sensing Salon" con Denise Ferreira da Silva y Valentina Desideri (2021-hoy). Diseñó la exposición Reading with Echo en el Galway Arts Centre en Irlanda (2024), entre otras. Desde 2021 acompaña a la Casa Cultural Arena y Esteras en Villa el Salvador, que desde el teatro aporta a la recuperación del respeto al camino sagrado del río Lurín.
Su práctica artística es desde la afirmación intercultural (cosmovisión andina y amazónica) y justicia transformativa entre comunidades/colectividades, con quienes trabaja desde la autogestión para intercambiar saberes locales, ancestrales y aprendizajes hacia la recuperación del respeto y ‘buen vivir’. Desde 2022, en colaboración con las escuelas de la periferia sur de Lima, participa en la creación de la radio comunitaria Radio_Apu, del ecosistema frágil de las Lomas de Lúcumo en Pachacamac y el río Lurín, recordando que la montaña, el río, etc., son pedagogías/caminos de sanación desde el territorio.
Acompañamientos entre mundos
por Arely Amaut Gómez Sánchezacompañamientos entre mundos
migraciones forzadas, migraciones criadas
encariñamientos mutuos
cultivos de watunakuy (las visita de encariñamiento respeto crianza entre ayllus)
habito acompañamientos continuos, en un ritmo de espirales que se dan desde mi pequeña cosmovivencia. reconozco que pertenezco y vivo dentro de amplios tejidos que abren la posibilidad de sanación, remembranza, pertenencia y afirmación multicultural, especialmente aquí, en Lima, una urbe que a menudo parece aplastar nuestras ancestralidades originarias y comunes.
sin embargo, antes, debajo y dentro de las modernas edificaciones urbanas, están vivas las estructuras y memorias de lxs habitantes de las culturas ichma, limaq, huari y, posteriormente, lxs incas y otres quienes no sabemos nombrar/recordar. ellxs cultivaron un valle nutrido alrededor de lxs templos/huacas y ciudades/ayllus.
el acompañamiento entre mundos nos retorna al ayllu (comunidad humana, comunidad de entidades sagradas, naturaleza) permitiéndonos recuperar formas de organización ancladas en nuestros vínculos vitales con la tierra. estos lazos nos guían hacia la creatividad, autonomía y la autogestión, esenciales para rechazar el mundo moderno-colonial a darnos la posibilidad del buen vivir, vivir bonito, hacer bonito.
reconozco un profundo cambio en nuestro ser/estar, por lo que es vital acompañarnos en la des-anti-rechazo colonial. el sistema urbano opresivo, violento y sutil, desde sus múltiples privilegios, nos ha acunado desde cuando somos pequeñas. aún así, al crecer, el peso de las constantes faltas de respeto hacia nuestras cuerpas y la tierra que tocamos a diario resuena en llamados muy fuertes y accesibles a todes. estos llamados son para mi una trenza de acciones, sentires y pensares a veces contradictorios, que siento son acompañados y organizados por entidades con cuerpas que habitan diferentes mundos (kai pacha, uku pacha, hanan pacha), como las montañas, piedras, aguas, estrellas….
¿quienes nos acompañan en este camino?
hay muchxs hermanxs que comparten este camino de la revitalización con yakumama y la tierra con quienes compartir. a pesar de ello, lxs runas nos vinculamos profundamente con la tierra misma. es la pacha quien, en esos espacios-tiempos confusos o de ausencia de saber cómo recordar —especialmente en lima—, me acompañan desde la vitalidad, la persistencia en el ciclo de la vida. sus ecosistemas, aunque frágiles, están vivos en la memoria que nos comparten y con la que seguimos conviviendo. son ecosistemas que continúan conversando con el agua, con el mundo de abajo, el de aquí y el de arriba, como las lomas de lúcumo, el río lurín…cuerpxs que dialogan con yakumama.
el acompañamiento se disuelve de formas que no puedo describir con palabras precisas ni expresar de maneras abstractas. nos lleva a sanar la abstracción de nuestros vínculos, y es un camino más, no un objetivo o proyecto específico.
a pesar de acompañar diferentes procesos, algo se vuelve a disolver cada vez que se intenta retener o cosificar. los sueños apoyan la conversación de quienes nos envían imágenes de afirmación y de re-bienvenida a la tierra, al río, a la montaña en las caminamos, imaginamos, ofrendamos …una y otra vez.
solo reconozco que aún seguiremos caminando, sanando y, a veces, luchando o disolviendo patrones individualistas que, de un lado u otro, todavía nos presionan, nos preocupan y nos hacen creer en la virtualidad real de un “yo”.
nos sucede por fragmentos, más allá de la temporalidad lineal, en una cosmovivencia fractal, de un espacio chiquito cálido de crianza mutua…y que si surgen de organizaciones entre diferente actores como la reciente faena de limpieza y de agradecimiento a Yakumama el día sábado 12 de julio del 2025 en la comunidad de la I.E. 6023 Julio C Tello Rojas en Lurín.
Lo que compartimos puede activarse a nivel local en diferentes ciudades, donde siempre tendremos la presencia de cuerpos de vida (la naturaleza y las comunidades vinculadas). Al caminar territorios de vida con persistencia, resistencia y fortaleza en la ciudad no siempre nos rodea la armonía o salud. A veces, estar paradxs dentro del río y respirarle no es saludable de formas visibles e invisibles para nosotrxs ya que recibe canales de desagües clandestinos, desmontes, basura, negligencias, olvidos etc . Si los cuerpos de agua no están sanos, tampoco lo estamos nosotres, debido a múltiples faltas de respeto sistémico y estructural, además de nuestra propia forma de no vincularnos con la vida y solo aceptar el agua como una mercancía al abrir nuestros caños en casa para una ducha, cocinar, regar el espacios público etc.
La recuperación del respeto y cariño por Yakuma, el río Lurín es tener salud, regar los alimentos con agua sana y mantener la biodiversidad de los alimentos es también mantener nuestra diversidad y existencia. Ayer nos reunimos a escuchar a un amigo y yachachiq Julio Valladolid (de PRATEC) y nos recordó que nuestras comunidades chacareras andinas y amazónicas antes de hacer cualquier labor lo más importante fue y sigue siendo la suficiencia alimentaria:
Mana pisikuy (que no falte alimento para nadie)
sembrar de todo, para comer de todo, entre todos [todes] (naturaleza, deidades, humanes)
Sumaq Kawsay Aylluntin (entre todos [todes] y con todos [todes] vivir bien)
¿cómo nos autoorganizamos, qué acciones creamos, juntxs, entre instituciones, escuelas, comunidades locales y el territorio para aperturar espacios de reivindicación y diálogo de saberes populares, locales, comunitarios y ancestrales desde la urbe?
(en cada imagen compartimos el caminar de la colectiva & radio comunitaria RADIO_APU y organizaciones aliadas)
~^ continuar el camino de la montaña, lomas o ecosistemas cercanos y distantes a nuestros barrios, cuestionarnos y superar los vínculos abstractos y gaseosos con ellxs, para sintonizar con todo lo que nos muestran, alimenta, resguardan, conversan….
~^ caminar el camino sagrado del río vincularnos con las enfermedades, tradición oral, luchas, crianzas… presentes en lxs cuerpos de agua tanto pantanos, ríos, mares, lagunas, etc.
~^ al llegar al interior del río nos paramos mirando en dirección al mar luego nos volteamos para mirar, recordar y visitar a las comunidades andinas criadoras del agua (siembra y cosecha) que viven en las cabeceras de cuenca.
~^ una noche con lluvia intensa en el río Huallaga, en el viaje de intercambio con comunidades indígenas criadores del agua junto con Arena y Esteras.
~^ re-armonizarnos con los cuerpos de vida dentro de la urbe como wakas, Apus, ecosistemas a través de ceremonias de agradecimiento a la tierra, recuperamos los rituales de sanación mutua en momentos indicados en el calendario agro astronómico andino elaborado por el maestro Julio Valladolid.